La pesca es, quizá, la manera más silenciosa de habitar este paisaje. En el río Rialb y en el tramo medio del Segre abundan los salmónidos —sobre todo la trucha— en aguas que hablan de calidad y de calma. Mañanas largas, atardeceres tranquilos y la atención puesta en un solo punto.
Encaja de maravilla con una escapada rural y un fin de semana de desconexión. Ten presente que, para pescar en Cataluña, hay que disponer de licencia vigente y, en las zonas controladas, también del permiso correspondiente.
Consulta la normativa y las zonas de pesca, y prepara tu jornada.