Hay lugares que se descubren poco a poco, y el valle del Segre Rialb es uno de ellos: un territorio donde el agua del embalse, la montaña prepirenaica y el silencio de los pueblos dibujan un paisaje que invita a bajar el ritmo. Caminos para perderse, miradores que lo explican todo de una sola mirada y rincones que no salen en las guías.
El agua identifica los bellos parajes del Segre Rialb, gracias a las fuentes, los ríos y los embalses. Los ríos Segre y Rialb y las aguas de la Ribera Salada nutren el embalse de Rialb. El Segre, antes, ya ha llenado el embalse de Oliana.
Desde la presa de Rialb, el canal Segarra-Garrigues tiene el agua asegurada, como ya hace más de ciento cincuenta años la tiene el Canal de Urgell que, tras pasar por Ponts, alimenta el Segre.
Las poblaciones de la Baronia de Rialb, Bassella, Oliana, Peramola, Ponts y Tiurana dan cuerpo a este valle. Estos núcleos se distribuyen por las tierras prepirenaicas entre las comarcas del Alt Urgell y la Noguera, rodeados de bosques, montañas y colinas sembradas de masías y ermitas románicas. En el centro se sitúa el joven embalse de Rialb, alimentado por las aguas del río Segre, las del Rialb y la Ribera Salada.