Los orígenes de la villa de Oliana —Huliana o Uliana, en el siglo XI— los encontramos dentro del condado de Urgell. El pueblo, antiguamente, se alzaba alrededor de su castillo.
Duración: 1h. Paseemos por la arquitectura románica de Oliana, y como puntos de interés os recomendamos Sant Andreu del Castell, Sant Gili d’Eroles, Santa Eulàlia de les Anoves y Sant Jaume de Graell
Saldremos de la villa de Oliana, en dirección hacia la Seu d’Urgell, y no muy lejos, al pie del roc de les Hores, encontraremos los restos del castillo de Oliana, junto con la iglesia románica de Sant Andreu (s. XI), muy bien conservada. La población vivía al amparo del castillo y de la iglesia, un punto estratégico de la ribera del río Segre, ya que salvaguardaba, junto con el antiguo castillo de Castell-llebre, al otro lado del río, el paso de la Garanta, hoy más conocido como grado de Oliana. Años más tarde, Oliana se situó en el lugar que ocupa actualmente, donde se concentra la mayoría de la población, con la huerta extendida a sus pies.
Siguiendo el camino que atraviesa el Portell y va hacia el mas de Bàstigues y les Anoves, encontraremos a la derecha la iglesia románica de Sant Gili d’Eroles (s. XII). En les Anoves, tierra de pinares y encinares, está la iglesia románica de Santa Eulàlia de les Anoves (s. XII).
A lo largo del recorrido podremos apreciar un paisaje montañoso y agreste, que muestra una belleza natural extraordinaria, desprendida de las primeras elevaciones prepirenaicas y de las aguas del embalse de Oliana.
Muy cerca de la villa de Oliana, en dirección hacia Ponts, encontraremos un desvío a la izquierda que indica St. Jaume de Graell, y lo seguiremos. La capilla, de construcción moderna, ofrece una panorámica excepcional: desde los restos del castillo de Aguilar de Bassella hasta la iglesia de Sant Andreu del Castell, pasando por los rocs de Cogul, el Corb, Sant Honorat, Rombau, Turp y de les Hores, con la sierra de Aubenç al fondo y la villa de Oliana y su huerta en primer término.