Duración: 60′ – Plaça Planell · Carrer Major · Plaça del Blat · Iglesia parroquial de Santa Maria de Ponts · Pou de Gel (pozo de hielo)
El paseo lo empezaremos en la plaça Planell, situada en el centro de la villa, donde observaremos la «Casa de la Vila» (Ayuntamiento) y las fachadas de las casas que la forman, con los cobertizos que hay en el lado de poniente.
Seguidamente, tomaremos dirección norte hacia el carrer Major, la calle más histórica de la villa. Esta calle ha tenido siempre un carácter menestral y hasta hace poco estaba habitada por artesanos y comerciantes que utilizaban las plantas bajas de las casas como talleres o tiendas. Fue el eje del primer recinto cerrado de la antigua villa u oppidum de Ponts, configurado en el transcurso de los siglos XI y XII. Morfológicamente, las casas se construían de la manera más habitual de la época: dos paredes de carga con una sola luz, con el resultado de una parcela estrecha y alargada que llamamos gótica, con viviendas dotadas de taller o tienda en la planta que daba a la calle central, y con corrales y estancias para guardar los carros o las bestias en la parte trasera. Desde finales de la Edad Media esta calle disponía de pórticos o cobertizos adosados a las casas, para facilitar el paso de viandantes y la celebración de ferias y mercados en todo tiempo.
Nos detendremos también a observar la plaça del Blat, con una fuente pública en el centro, que era el espacio donde tenía lugar el antiguo mercado de cereales.
Al final de la calle llegaremos a la iglesia parroquial de Santa Maria de Ponts, que es un templo de origen gótico y, dentro de la iglesia, es de visita obligada el retablo de la Mare de Déu del Roser (s. XVII), instalado en la capilla del Roser; se trata de un gran retablo, hecho en talla de madera policromada y dedicado a la Virgen del Rosario y a los Misterios del Rosario. Unos metros más allá encontraremos el Pou de Gel (pozo de hielo), recientemente restaurado.